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Así comenzó aquel sábado de enero, en una casa de dos pisos por la South Flores, con las persianas a medio cerrar y un olor a tamales que
Me llamo Héctor. Tengo treinta y cuatro años, trabajo instalando cámaras de seguridad para un contratista en Union City, Nueva Jersey, y hasta hace poco creía que estaba
El polvo de la carretera 281 se pegaba a la garganta. Benjamín Robles manejaba su Escalade negra con una mano, la otra colgando por la ventanilla, sintiendo el
La caída no fue escandalosa. No hubo grito de película, ni cámara lenta, ni tiempo de reaccionar. Solo un resbalón, un chasquido seco en el tobillo derecho y
Trabajo en la tienda de vestidos de novia de la avenida Bird, en Coral Gables. Llevo catorce años tomando medidas de cintura y prendiendo alfileres en el dobladillo,
El bourbon llevaba casi una hora tibio en su mano cuando Marcus Delgado por fin lo dejó sobre la mesa de vidrio. Desde el balcón de su casa
Si alguien me hubiera dicho una semana antes que una desconocida al otro lado del país me iba a dar más calor que mi propio hijo, me habría
La mañana del 14 de febrero en el Aeropuerto Internacional de Miami olía a café cargado y a desinfectante de pisos. Las pantallas gigantes anunciaban vuelos a Ciudad
Volví a Tucson un jueves por la tarde, con las piernas molidas de tanto desierto y un corte en el brazo que me hice con una roca en
Llevo nueve años trabajando de mensajero y pensaba que ya nada me iba a sorprender. La gente abre la puerta en pijama, se pelea al recibir un paquete,